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jueves, 10 de octubre de 2019

Los Beatles y Abbey Road lo vuelven a hacer....

El ya clásico álbum "Abbey Road", de los Beatles, volvió al tope de las listas de los más vendidos en el Reino Unido medio siglo después de hacerlo por primera vez, en un nuevo récord alcanzado por el cuarteto de Liverpool.

El último disco de los Beatles, reconocible por la foto en que los cuatro músicos cruzan una calle, fue publicado en septiembre de 1969, seis días después que John Lennon le comunicó a sus compañeros que estaba dejando el grupo.

En ese momento el disco encabezó las listas de los más vendidos durante 17 semanas, y el viernes una edición especial por el 50º aniversario, que incluye grabaciones hasta ahora desconocidas, volvió al primer puesto.

"Es difícil de creer que 'Abbey Road' aún suena bien después de todos estos años. Pero en realidad es un disco excelente", comentó en la red Twitter el bajista Paul McCartney.

Con 49 años y 252 días pasados desde su primera llegada al tope de ventas, el disco tiene ahora el récord de mayor tiempo transcurrido en lograr la hazaña, quebrando así una marca que correspondía... a otro disco de los Beatles, "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band".

Este álbum -que hace dos años la revista Rolling Stone calificó como el mejor de todos los tiempos- había vuelto a encabezar las listas de los más vendidos luego de 49 años y 125 días.

El mes pasado, centenas de fanáticos de los Beatles se reunieron en una calle aledaña a la sede de los legendarios estudios Abbey Road, en el noroeste de Londres, para celebrar las cinco décadas desde que los cuatro músicos fueron fotografiados cruzando la calle.

La imagen, con Lennon seguido por Ringo Starr, McCartney y George Harrison se convirtió de inmediato en un clásico luego de aparecer en la tapa del disco, que extrañamente no exhibe el nombre de la banda.

"Abbey Road" fue esta semana también el disco de vinilo más vendido en el Reino Unido, con unas 9.000 copias. www.t13.cl

miércoles, 6 de febrero de 2019

Peter Jackson realizará nueva película de "Let It Be"

El documental de despedida de los Beatles, Let It Be, tendrá un bis, y una reinvención.

El director de “El señor de los anillos” Peter Jackson anunció el miércoles pasado que está realizando una nueva película con unas 55 horas de metraje nunca antes visto filmado en 1969. La cinta original, dirigida por Michael Lindsay-Hogg, salió en 1970, poco después de que los Beatles se desintegraran y fue vista como una crónica del distanciamiento de los miembros de la banda.

En una entrevista con Rolling Stone meses después del estreno, John Lennon recordó el proceso de "Let It Be" como una experiencia miserable "montada por Paul (McCartney) para Paul”.

"Esa es una de las razones principales por las que los Beatles terminaron. No puedo hablar por George (Harrison), pero sé muy bien que estábamos hartos de ser músicos acompañantes para Paul", expresó.

Jackson, sin embargo, dijo que el material adicional cuenta una historia muy diferente.

"Es sencillamente un tesoro histórico increíble", dijo. "Seguro, hay momentos de drama, pero nada de la discordia con la que este proyecto ha sido por años asociado".

El filme está siendo hecho con la cooperación de McCartney, Ringo Starr, y Yoko Ono y Olivia Harrison, las viudas de Lennon y Harrison. El nuevo proyecto fue anunciado en el 50mo aniversario de la última actuación de los Beatles en la azotea de Apple Records en Londres. www.eleconomista.com.mx

Se subastan cartas que anticipaban la separación de Los Beatles

La separación de The Beatles es uno de los hechos más lamentados del siglo XX. El fin de la citada agrupación sucedió hace ya 50 años, y muchos aún culpan a Yoko Ono. Debido a la absorbente relación de pareja que esa artista tenía con John Lennon, aquello no es difícil de creer. No obstante, tal suposición podría ser un mito o al menos una exageración. Es decir, todo parece indicar que fueron varios los motivos de la ruptura de los Fab Four.

Contrato con los Eastman
Una de las pruebas de ello se puede encontrar en la correspondencia de la banda en sus últimos meses de actividad. Allí se hace evidente que los músicos británicos estaban teniendo problemas con John Eastman y Lee Eastman, representantes de The Beatles. Ellos dos eran de hecho suegro y cuñado de Paul McCartney. Es decir, eran respectivamente padre y hermano de Linda Eastman, quien más tarde sería conocida como Linda McCartney.

En una de las aludidas cartas, fechada en enero de 1969, los Beatles contratan a los Eastman como representantes. Según reporta la revista Rolling Stone, la original de tal misiva hoy está a la venta por $225.000 dólares.

Pero esa feliz relación contractual duró muy poco. Cuatro meses después, John, George y Ringo optaron por revocar el acuerdo. Tal decisión consta en otra carta de abril del mismo año. Por entonces, ellos tres designaron a Allan Klein como su manager. A los Eastman les comunicaron por escrito:

“Ya no están autorizados para actuar como representantes legales de ‘The Beatles’ o cualquiera de las compañías que los Beatles controlen o sean dueños. Sabemos que están autorizados para representar, personalmente, a Paul McCartney y en este caso, le daremos instrucciones a nuestros representantes para que cooperen en el proceso”.

Ahora esa pieza se conoce como la “carta de separación” y está valuada en $325.000 dólares.

En ese momento se produjo una ostensible división entre Paul y el resto de los miembros del grupo. Más adelante, brindaron su último recital juntos y poco después Harrison abandonó la formación, y así comenzó el fin de la banda de rock más famosa de todos los tiempos. indiehoy.com

"A Hard Day's Nightmare"

A Hard Day’s Night fue una película de comedia musical creada en 1964 y escrita por Alun Owen en la cual se dio el debut actoral de The Beatles (John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr). El Film fue dirigido por Richard Lester y se realizó en un estilo de documental ficticio que describe un par de días en la vida del grupo de artistas.

55 años después un fan de la banda decidió unir partes de la película de The Beatles con ‘The Train to Busan’, - cinta de terror coreana estrenada en 2016, en la que se mostraba la toma de un tren por parte de zombies- y creo And I been working like a dog… un corto de suspenso con las imágenes de John Lennon, Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison corriendo junto a cientos de coreanos y evitando morir en medio del apocalipsis zombie.

Un experimento extraño pero que salió muy bien miren el vídeo y juzguen ustedes. www.shock.co




jueves, 19 de abril de 2018

Sir Richard Starkey...

Era el único que quería a Yoko Ono, se considera mal cantante, quiso montar una peluquería, es fanático de las películas del Lejano Oeste, ama twitter y los emojis. Y fue el último de los integrantes de los Beatles en ser nombrado Sir del Imperio Británico (el mes pasado). La bloguera mexicana Caro Saracho, editora de un portal de música, explica en un artículo la respuesta de por qué se le ha considerado “el menos querido del grupo”.

“Ringo Starr pareciera tener muy pocos seguidores (en comparación con sus compañeros) y se mantuvo bastante más alejado de los escándalos que los demás. Muy pocas personas saben con quién se casó o si tiene hijos, mientras que Yoko Ono figura entre las mujeres más famosas del mundo por estar con Lennon. Sin embargo, la fama no es lo suyo a pesar de ser uno de los músicos más influyentes. Está considerado por Rolling Stone como uno de los 5 mejores bateristas de todos los tiempos”.

¿Eso no lo hacía honorable? La distinción llegó 21 años después de la del beatle Paul McCartney, quien la recibió en 1997, y 53 años después de que los cuatro miembros de la banda (que completan John Lennon y George Harrison) fueron nombrados Miembros del Imperio Británico. Sin embargo, en 1969, Lennon devolvió su condecoración a la monarca británica como protesta por el apoyo del Gobierno británico a la invasión estadounidense de Vietnam.

Hace más de cinco décadas, en octubre de 1965, Ringo y los tres miembros de la formación de Liverpool ya vivieron una situación muy similar en el mismo palacio, en aquella ocasión para convertirse en miembros de la misma orden de la que el batería es ahora Caballero frente a la mismísima reina Isabel II.

El “mal portado” Ringo Starr fue el primero en fumar marihuana con Bob Dylan, sus compañeros no estaban seguros de meterse en ese estilo de vida. Cuando los chicos se alejaron un poco del rock dejaron de necesitar de la música de Ringo, entonces él pasaba horas y horas jugando a las cartas mientras los demás grababan. Por eso es el que menos canciones compuso y el que menos cantó en solitario. Sin embargo, le puso voz a “Yellow Submarine” y de “With a Little Help from my Friends” es suya.

El ahora Sir tiene sus méritos, al igual que sus compañeros, expone la argentina Mónica Frusto, de 55 años, miembro del club fans del baterista: “él aprendió a tocar la guitarra… pero componía a 12 compases, algo que parecía en otro idioma para los músicos en ese momento. Ringo cambió la manera tradicional de sostener las baquetas. Las sostenía con un porte militar, como para hacer redobles”.

Con esa magia, el baterista forma parte del legado de The Beatles, la mítica banda se disolvió en 1970, pero sus integrantes continúan recogiendo los frutos de sus carreras.

Richard Starkey, nombre real de Ringo Starr, figura además en el mundo musical por haber sido incluido dos veces en el Salón de la Fama del Rock and Roll, la primera en 1988 junto a sus compañeros de The Beatles, y la segunda en 2015 por su carrera como solista.

“En 2018 sigue siendo de interés para la industria. Lógico, es el segundo integrante vivo de la banda”, suelta la joven melómana Camila Fernández, estudiante de diseño gráfico.

Esta semana, el cantante y compositor firmó un acuerdo “exclusivo de publicación mundial” sobre toda su carrera, tanto en solitario como cuando formó parte de The Beatles, con la discográfica BMG.

Además de los derechos sobre un catálogo musical de más de cincuenta años, BMG también tendrá en exclusiva las nuevas composiciones de Starr, señaló la discográfica en un comunicado, que no precisa la parte económica del acuerdo, que incluye más de 150 canciones, entre ellas las contribuciones como compositor para los “Fab Four”, sobre las que destaca su debut en este ámbito en 1968 con “Don’t Pass me By”.

Otros temas de la famosa banda de Liverpool como “What Goes On”, “Octopus’s Garden”, “Dig it” o “Maggie Mae”, también pasan a ser propiedad de la compañía musical de origen alemán.

Además, BMG se hace con la totalidad de la carrera en solitario de Starr, cuyo verdadero nombre es Richard Starkey, que se compone de 19 álbumes de estudio.

“It Don’t Come Easy”, “Photograph” o “Back Off Boogaloo” son solo algunas de las canciones más recordadas de la trayectoria del beatle en solitario, que hace apenas unos días era nombrado por el duque de Cambridge Caballero del Imperio Británico en Buckingham.

“Ringo ha sido durante mucho tiempo uno de los músicos más brillantes del mundo”, manifestó la discográfica, al tiempo que resaltó su faceta como “filántropo incansable”.

El director general de la compañía, Hartwig Masuch, subrayó que “Ringo Starr es una artista contemporáneo con una historia increíble” y que la empresa que lidera está “excepcionalmente orgullosa” de haber sido escogida para “representar el pasado y futuro de sus canciones”.

“Me encanta hacer música, el proceso de composición de las canciones y juntar música antigua y nueva. Es genial estar trabajando con BMG”, manifestó.

“Pasaron varios baterías antes de que se sentase Ringo en ella, pero al final se quedaron con él, convirtiéndose en una persona muy afortunada. Le tocó la lotería al poder formar parte de los Beatles. Pero también sostengo que, aunque obviamente no es un compositor, en el aspecto instrumental es, a mi juicio, muy bueno. Casi nunca había que repetir una toma porque él se hubiera equivocado. Baterías posteriores como Phil Collins han alabado sus competencias diciendo que cuando tocaba ‘A day in the life’, parecía fácil, hasta que lo hacías tú. Yo lo llamo batería melódico”.

Ringo confeso de su talento, dijo: “Yo tengo una opinión muy clara respecto de mí mismo porque no soy un batería técnico de esos que se pasan nueve horas practicando al día. A mi me regalaron los primeros tambores una Navidad y en febrero ya estaba tocando en un grupo. De lo que estoy seguro es de haber creado un estilo, que con el Ginger Baker es el único válido para el rock moderno. Me convertí en batería porque es lo único que puedo hacer, pero siempre que escucho a otro batería, sé que no soy bueno... No soy bueno en la parte técnica, pero soy bueno con el ritmo, como moviendo mi cabeza”.

En cada entrevista que da, Ringo deja frases dignas de una biografía. También admitió que siempre quiso escribir una canción como los otros, y lo intentaba, pero el esfuerzo era en vano. “No me costaba encontrar la letra, pero cada vez que se me ocurría una melodía y se la cantaba a los otros, me decían: ‘Eso se parece a tal cosa’, y me daba cuenta de que llevaban razón. Pero hay una en la que me apunté un pequeño tanto como compositor: se titulaba ‘What goes on”.

También se ha dado a la tarea por dejar huella de su paso por este mundo, tiene un asteroide con su nombre, el cual fue descubierto el 31 de agosto de 1984 por B. A. Skiff. Es el asteroide 4150.

Así es Ringo a los 77 años, un Sir sin cumplir con todos los requisitos. el hombre de sonrisa perenne. “La estrella de The Beatles”, decía John Lennon. El más modesto. Nació en una pequeña casa de Madrynn Street en dingle, en la zona miserable de Liverpool. De allí salió el ahora “Caballero” del Imperio Británico. Se materializó su sueño, el último noble del grupo. www.panorama.com.ve

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Sale a la luz un disco casero de McCartney de 1965

Para la Navidad de 1965, Paul McCartney les dio a sus compañeros de banda un regalo único: un disco casero producido solo para ellos, que consta de canciones muestreadas, bocetos originales y loops de vanguardia.

“Tenía dos grabadores Brenell en casa, en los que hacía grabaciones experimentales y cintas en bucle, como las de Tomorrow Never Knows. Una vez junté cosas locas, para los demás del grupo. Algo divertido que pudiesen escuchar al anochecer. Fue algo hecho para los amigos, básicamente”, dijo tiempo después.

Con solo tres copias hechas, los discos se encuentran entre los coleccionables más raros relacionados con los Beatles. Si bien estas presiones de acetato casi con certeza se agotaron, recientemente ha surgido un segmento de 18 minutos de Unforgettable, que proporciona una visión de esta mixtape privada experimental del período más fértil de los Beatles.

Durante décadas, todo lo que se sabía sobre la grabación eran detalles incompletos proporcionados por el propio McCartney. “Se llamaba Unforgettable y comenzó con Nat ‘King’ Cole cantando ‘Inolvidable'”, explicó al historiador Mark Lewisohn en 1995.

La porción desenterrada incluye una selección inventiva de canciones de los Rolling Stones, los Beach Boys, y Martha and the Vandellas, con McCartney asumiendo el papel de un DJ neoyorquino de habla rápida, quizás un guiño al llamado “Fifth Beatle”, Murray the K. runrun.es


viernes, 8 de diciembre de 2017

McCartney extraña su talentosa rivalidad con Lennon

A lo largo de las últimas décadas no ha dejado de especularse sobre los entresijos de la relación personal y profesional que mantuvieron dos de las figuras más icónicas de la historia de la música, los ex Beatles Paul McCartney y John Lennon, quienes en ocasiones han sido retratados como dos enemigos que lucharon encarnizadamente por hacerse con un papel primordial en la banda y, en otras, como un compenetrado tándem capaz de componer auténticas obras de arte. Esa disparidad de opiniones que existen sobre la verdadera naturaleza del vínculo que existía entre los dos artistas, un tema del que McCartney se ha pronunciado en varias ocasiones desde la trágica muerte de Lennon en 1980 -fue tiroteado a las puertas de su casa de Nueva York-, ha llevado al primero a abordar de nuevo el asunto para aclarar que -al igual que ocurre en el plano de la vida cotidiana- la rivalidad que mantuvieron nunca estuvo reñida con la admiración que se profesaban el uno al otro.

“Nuestra relación era muy competitiva, porque cuando yo escribía algo, él trataba de mejorarlo y posteriormente yo trataría de mejorar lo suyo. Sinceramente, era un gran sistema y a nosotros nos funcionó muy bien, porque si yo subía un peldaño y eso le motivaba a él a esforzarse más para alcanzar el siguiente, al final esa dinámica te lleva a componer una gran canción, y en nuestro caso, temas memorables“, ha reflexionado el veterano músico en una entrevista al canal de televisión australiano ABC.

De esta forma, Paul McCartney ha vuelto a poner de manifiesto que el choque de egos que en ocasiones mantuvieron como consecuencia de su carácter ambicioso y perfeccionista, además de servirles para consolidarse como leyendas de la música, forma parte de una de las etapas de su larga trayectoria que más añora a día de hoy. Y es que el también padre de la diseñadora Stella McCartney está convencido de que el proceso creativo que compartía con su amigo y rival sería imposible de materializar en la escena musical de hoy en día.

“Ese era el truco que nosotros teníamos, algo que no he vuelto a experimentar desde que dejáramos el grupo. A veces nos olvidábamos de ciertos elementos de la canción que habíamos improvisado y que se nos había olvidado escribir en el papel. Luego nos íbamos a tomar algo y tratábamos de recordarlo sin éxito, pero al día siguiente la idea nos volvía a la cabeza. Y si no ocurría, pues mala suerte, ya pensaríamos en otra“, ha bromeado sobre sus largas sesiones de trabajo con el malogrado Lennon. www.eldiariodechihuahua.mx

sábado, 26 de agosto de 2017

A 50 años de la muerte de Brian Epstein

Se han cumplido ya 50 años de la muerte de Brian Epstein y nadie sabe lo que ocurrió exactamente aquel sábado 26 de agosto del año 1967, mientras que los Beatles estaban en Bangor, al norte de Gales, siguiendo las meditaciones del Maharishi Mahesh Yogi.

Aparentemente, Brian Epstein estaba de buen humor por aquellos días, a pesar de que su padre había muerto unas seis semanas antes. Brian había estado con los Beatles por última vez cuando fue a verlos a los estudios Chappell. Exactamente, el miércoles día 23 agosto. Paul McCartney estaba grabando su canción 'Your mother should know', precisamente la última canción que aparece en la película 'Magical Mystery Tour'.

Brian sabía que los Beatles se iban de fín de semana a Gales, con el Maharishi. George Harrison los había convencido a todos menos a él, tan proclive sólo y estrictamente a las celebraciones ortodoxamente judías. Así que organizó un fín de semana alternativo. Le gustaba pasar días en una casa que tenía Warbleton,en Sussex, a la que llamaba Kingsley Hill. Así que invitó a sus amigos más fieles. Es decir, su asistente Peter Brown y a Geopffrey Ellis, su principal ejecutivo de su organización NEMS. Brian había 'alquilado' a unos cuatro 'boys'. Se puso nervioso al ver que no llegaban en aquella tarde tan larga. Así que se enfadó, tomó su maravilloso Bentley descapotable y regresó a Londres. Curiosamente, los cuatro chicos alquilados se presentaron en Kingsley Hill pocos minutos después de que se hubiera marchado.

Su amigo Peter Brown le llamó al día siguiente a su casa de Chapel Street, su mansión en Belgravia, donde los Beatles habían presentado el 'Sgt. Peppers'. Según la versión de Brown, a Brian se le escuchaba como drogado. Trató de convencerle para que regresara a la casa de campo, pero Epstein le contestó que prefería comer algo, leer su correo y ver el programa 'Juke Box Jury' en televisión, algo así como 'La voz', para que se diga que ahora se inventa algo.

Brian tenía a una pareja española como criados. Antonio y María. Los dos hablaban mal inglés, pero al mediodía del domingo día 27 de agosto, al insistir y tocar en la puerta del dormitorio de Brian y no encontrar respuesta, se pusieron muy nerviosos. Sabían que Brian había llegado el viernes por la tarde, pero el sábado no tuvieron ni una sóla noticia del manager de los Beatles. Llamaron entonces a Peter Brown y al doctor John Galway. Cuando derribaron la puerta encontraron muerto al "quinto beatle".

Peter Brown limpió toda la casa de sustancias perversas, para que cuando llegara la policía no encontraran restos de droga o alguna pastilla incriminatoria. Como resultado de la encuesta de la polícia, el investigador dictaminó que la muerte de Brian Epstein se había producido por haber ingerido seis pastillas de Carbitral, un fuerte barbitúrico, insuficiente para haberle provocado su deceso, pero mezclado con grandes dosis de alcohol, fue más que suficiente para provocarle la muerte. Peter Brown, en un libro sobre Epstein que publicó tiempo después, aseguró que había encontrado una nota de suicidio, en la que Brian decía que su vida le había desbordado mentalmente. Luego, desmintió que fuese la nota de suicido del día de su muerte, que habría sido otra que escribió antes.

¿Por qué Brian Epstein estaba sobrepasado mentalmente? Decisivamente, porque su contrato con los Beatles finalizaba en el mes de septiembre. Como "los chicos" no renovaran, Brian Epstein no sabría qué hacer con su vida. Paul McCartney, tan roñoso como siempre, no era partidario de seguir con Epstein. En parte, tenía razón. Epstein se había dejado devorar por Dick James, un tiburón de las editoriales musicales, permitiendo que se hiciera con el 40% de los derechos de las canciones de Lennon y McCartney, simplemente, por no hacer nada. Los Beatles, además, cobraban una miseria en royalties por parte de la EMI, por culpa de los malos contratos de Brian. Incluso había cedidos los derechos de marketing y mercadotecnia a un negociante de los Estados Unidos por un pequeño y pobre puñado de dólares.

En enero, el australiano Robert Stigwood, que lo quería comprar todo en música y llevaba los negocios de Eric Clapton y los Bee Gees, había querido entrar también en el negocio de los Beatles. Puso medio millón de libras esterlinas, que se quedó Brian y ya estaba dentro de las organización NEMS de Epstein.

Pero no era tan sólo la parte económica. Brian estaba sumergido en una depresión constante, abusaba excesivamente de las anfetaminas y perdía inmensas cantidades de dinero en el juego, en su favorito, en el 'chemin de fer', en el Casino o Club Clermont, donde jugaban los famosos hermanos Kray, reyes de la mafia inglesa en aquellos días. Por eso, para Brown pesaba la posibilidad de que los Kray le asesinaran por deudas de juego. Además, Brian se había envuelto en algunos escándalos por su arriesgada vida homosexual, incluso con gente del hampa o chulos de chicos jóvenes. Un par de veces corrió el peligro de caer en manos de la policía, porque la homosexualidad en Inglaterra, en el mes de agosto de 1967 estaba todavía castigada con la cárcel. Con toda ironía, un mes más tarde de su muerte, la ley quedaba prescrita.

Francamente, Brian estaba destruyéndose a sí mismo, en aquel verano del amor del año 1967, en plena gloria de los Beatles con el 'Sgt. Peppers'. El problema aún se agigantaba más, porque sin giras de los Beatles, ¿qué le quedaba por hacer como manager? Incluso sabía que Paul McCartney le había dicho a su entorno que Brian era pobre hombre de negocios, que se había dejado engañar por las rapaces del negocio musical. Era John Lennon quien a veces también le trataba brutalmente. Le insultaba con frases como "cerdo judío" o "maricón de mierda". John Lennon era my agresivo con Brian. Se portaba con él como un anti semita y homófobo radical. Quizá porque Brian abusara sexualmente de John durante aquellas misteriosas vacaciones en Barcelona, en el año 1963, cuando Lennon todavía era tierno en la fama. Marianne Faithfull aseguró en el libro de Debbie Geller, que Brian se acostó con John. Esa extraña relación se convirtió en 1991 en una extraña película 'indie' llamada 'The Hours and the Times' . No hace mucho la he vuelto a ver. Hay una escena morbosa con Brian y John en la bañera y otra, con los dos en la cama. Nadie se querelló por la película. Ni siquiera Yoko Ono.

Fue el mismo John que dijo que sólo un par de años más tarde, los Beatles, simplemente, colapsaron tras la muerte de Brian. Aunque también le llamó mal negociante, más teatral, más artista, que administrador.

Al final, Brian Epstein se hartó de luchar contra la hegemonía de Paul McCartney, que se sentía el nuevo 'rey midas' del grupo. Al final de su extinción, los Beatles fueron crueles, devastadores e injustos con su manager, su guía, su orientador celestial. Muy irrespetuosos con el hombre que construyó a los Beatles, les vistió, les adecentó, les hizo ser artistas, tanto como él. Fue el perfecto Pigmalion en la historia de la música. El artista que, quizá por su homosexualidad, vio antes que nadie la brutal atracción sexual de los Beatles, una salvaje fuerza de persuasión. Por eso, fue el 'quinto beatle', el príncipe 'gay' del pop.

El cuerpo de Brian está enterrado en Aintree, en Long Lane, en una pobre sección, la A y es la tumba H12. Es deprimente el lugar tétrico y pobre. Pero ahí están los restos del hombre que fue uno de los mejores arquitectos artísticos del siglo XX. Su lápida se encuentra en un lugar lúgubre, insoportable. Julián Ruíz, www.elmundo.es



sábado, 10 de junio de 2017

La historia del Sgt Pepper, canción por canción

Aunque varias voces difieren, a menudo Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band es considerado como el mejor álbum en la discografía de los Beatles. Hay quienes declaran que también es el mejor de todos los tiempos.

En 1966, los Beatles atravesaban el mejor y el peor de sus momentos. Se encontraban en la cumbre de su creatividad, pero la tensión entre ellos manaba con la violencia de un géiser: las aspiraciones de protagonismo de Paul son cada vez más obvias y se involucra en proyectos cinematográficos antes de hacer un largo viaje a Kenia; John participa en la película How I Won The War, de Richard Lester, filmada en España; George viaja a la India para estudiar sítara con Ravi Shankar.

No obstante, los genios aún se atraen. El 24 de noviembre de aquel año inician las sesiones de grabación de Sgt. Pepper’s…

Opiniones al margen —y aunque es cierto que no recopila las mejores canciones de la banda— el disco posee cualidades irrefutables. Es el paradigma de una época en todos sus niveles: la música, el concepto, las letras, la portada, la duración de las sesiones de grabación.

Éstas es la historia de cada una de las canciones:

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band

Asediados por el exceso de fama, el grupo buscó despegarse de la farándula. La idea de hacer un disco conceptual les permitiría quedarse en segundo plano. Ya no serían los Beatles quienes tocarían sino que serían los integrantes de una orquesta liderada por el Sargento Pimienta. Esta idea, sin embargo, sólo fue aplicada en las dos primeras canciones y al reprise que precede a “A Day In The Life”. De cualquier modo, junto al Pet Sounds de los Beach Boys, éste es considerado como uno de los pioneros del álbum conceptual.

George, que fue relegado a tocar las maracas en muchas de las canciones, perdió un tiempo precioso intentando arrancarle un solo a su guitarra, por lo que Paul —con dedos inclementes— se lo apropió. Para recrear la atmósfera de concierto se utilizaron tomas que habían sido grabadas en las sesiones de “A Day In The Life” mientras la orquesta afinaba y los gritos del público fueron extraídos del concierto en el Hollywood Bowl.

El 4 de junio, tres días después del lanzamiento, Paul y George asistieron al concierto de Jimi Hendrix, quien los sorprendió con una versión soberbia e inesperada de la canción.

With A Little Help From My Friends

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band termina con la majestuosa presentación de Billy Shears —el alter ego de Ringo— y se enlaza con este himno a la amistad. Para el primer verso, John y Paul habían escrito “What would you do if I sang out of tune? Would you stand up and throw tomatoes at me?” (¿Qué harías si desafino? ¿Te levantarías y me lanzarías tomates?), pero Ringo se opuso a cantarlo porque temía que, al cantarla en vivo, los fans se lo tomaran en serio. Paul ha contado que él y John hacían bromas sugerentes con versos como “What do you see when you turn out the light? I can’t tell you but I know it’s mine” (¿Qué ves cuando apagas la luz? No te lo puedo decir, pero sé que es mío).

El día de la grabación, los Fab Four habían pasado un día agotador con los preparativos de la sesión de fotos para la portada. Tras grabar la base rítmica, Ringo creyó que podía tirar las baquetas y retirarse, pero sus compañeros le pidieron que grabara la voz. El tema se volvió tan popular que Joe Cocker y Sam & Park hicieron versiones espléndidas de él.

Lucy In The Sky With Diamonds

Ésta es, quizá, la canción más comentada del disco. Innumerables debates han enfrentado a los bitlémanos a causa de sus posibles significados ocultos. En una entrevista concedida a David Sheff —publicada por Playboy Press en 1981—, Lennon aseguró que era una coincidencia que las iniciales formaran las siglas LSD y que la idea no había pasado por su cabeza hasta que alguien la sugirió.

Los otros Beatles y George Martin confirmaron esa versión, sin embargo la BBC prohibió su transmisión. La historia oficial dicta que John escribió la canción tras ver el dibujo en el que su hijo, Julian, había retratado a su amiga Lucy —Lucy O’Donnell, fallecida en 2009— en un cielo con diamantes. Lennon fusionó esa frase con el universo de Alicia en el país de las maravillas. Paul aportó las frases cellophane flowers y kaleidoscope eyes. El actual poseedor de aquel dibujo es David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd.

Getting Better

Durante un tiempo, en 1964, Jimmy Nicol sustituyó a Ringo. Los miembros de la banda lo recuerdan, entre otras cosas, porque siempre repetía: “It’s getting better” (Va mejorando). Hunter Davies —primer biógrafo del grupo— cuenta que un día, durante un paseo, Paul recordó la frase y se apresuró a plasmarla en una canción. Cuando John llegó para afinar la letra, toda la música estaba compuesta.

Mientras Paul utilizó la canción para saldar cuentas de su pasado, John le confesó a David Sheff que se consideraba un “maltratador que no podía expresarse” y reconoció que esa era la razón por la que profesaba el amor y la paz. “Soy un hombre violento que ha aprendido a no serlo más y que se arrepiente de su violencia”.

Por cierto, con un total de 15, es la canción que requirió más tomas.
Fixing a Hole

Aunque, como en el caso de “Lucy in the sky…”, ha suscitado numerosas interpretaciones, —referencias al consumo de heroína, entre otras— Paul ha dicho que su objetivo era celebrar los placeres de la cannabis. Atravesaba un momento complejo, se sentía asediado y necesitaba recuperar el control sobre su vida.

Ésta fue la única canción que no se grabó por completo en los estudios Abbey Road, que aquel 9 de febrero de 1967 estaban ocupados. El grupo se trasladó entonces al modesto estudio Regent Sound, que ya habían ocupado los Stones. Ahí se realizan tres tomas, pero la segunda fue la elegida para la mezcla final.

She´s Leaving Home

Una noticia del DailyMail fechada el 27 de febrero fue la inspiración de este tema. Melanie Coe, estudiante de 17 años, acaba de fugarse ante la voz trágica de su padre, que se lamenta: “No comprendo por qué se marchó, lo tenía todo aquí”.

Cuando terminó de escribirla, Paul llamó a George Martin para pedirle que escribiera los arreglos y que se encontrara con él para trabajarlos. Pero Martin ya tenía programada una sesión con Cilla Black y ni siquiera el fervor insistente de McCartney pudo disuadirlo.

Indignado, Paul cuelga. Un día después llega al estudio con el músico Mike Leander y un montón de hojas: los arreglos. Años después, ambos —Martin y McCartney— confesarían que aquel incidente representaba una herida profunda que costó cerrar.

Being For The Benefit Of Mr. Kite!

En enero del 67, durante una pausa para el almuerzo en las grabaciones del material visual de “Strawberry Fields Forever”, John se topa con un cartel que anuncia la llegada del circo de Pablo Fanque. Inspirado en él, escribe una canción en la que todos los personajes pertenecen a ese espectáculo.

Del mismo cartel surgió la idea para el eslogan del disco: A splendid time is guaranteed for all (Un tiempo espléndido está garantizado para todos.)

Dato curioso: en el minuto 1:43, una imprecisión en el proceso de edición provoca que se escuche cortado el inicio del quinto verso, en la tercera estrofa.

Within You Without You

Retomemos el caso de George. Ya he dicho que éste es, quizá, el álbum en el que menos participa: no sólo Paul le robó varios solos en algunos de los temas más populares, además en no pocas canciones su rol se limitó a las maracas —tarea nada despreciable, por cierto—.

Harrison había pasado una larga temporada estudiando cítara y otros instrumentos propios de la música de la India con Ravi Shankar. Su amigo Klaus Voorman cuenta en sus memorias que la idea de la canción surgió una tarde mientras jugueteaban con un armonio que había en su casa.

Con solo dos tomas, “Within You Without You” es también la canción más larga del álbum. Desconozco si se trató de alguna especie de venganza, pero en ella no participó ninguno de los otros Beatles.

When I’m Sixty-Four

Fue compuesta cuando Paul tenía 16 años. Según cuenta, su idea era integrarla a alguna comedia musical u otro espectáculo similar. El grupo la usaba como bateador emergente cuando se descomponían sus amplificadores, porque la versión más rústica sólo requería el acompañamiento del piano.

Cuando terminaron de grabarla, Paul no parecía satisfecho. Pidió entonces al ingeniero de sonido, Geoff Emerick, que acelerara la pista para elevarla un semitono. Según George Martin, Paul buscaba recuperar el sonido que tenía su voz a los 16, pero en Many Years From Now, de Barry Miles, Paul contó que simplemente buscaba un sonido menos pomposo.

Lovely Rita

La canción hace referencia a una meter maid —auxiliar de policía—. A Paul le divierte la connotación sexual de la palabra maid y le basta para escribir sobre un personaje ficticio. Después de la publicación del disco, una mujer llamada Meta Davies aseguró ser la musa de la canción. Decía que tiempo atrás había multado a Paul, quien, encantador, le preguntó su nombre.

Aunque no se considere una de las mejores del álbum, forjó un nuevo hábito para Paul. Durante las sesiones experimentó grabando el bajo en solitario para poner toda su atención en la ejecución. Según Paul, desde entonces el nivel de sus líneas melódicas mejoró.

Good Morning, Good Morning

En sus días de mayor fama con los Beatles, John padecía interminables jornadas de aburrimiento. Su vida privada se torna tediosa de manera paralela al estado de su relación. Por entonces no soportaba el silencio. Siempre mantenía encendida alguna televisión. Por eso no resulta extraño saber que el título de la canción procede de un anuncio de cereal.

Terminada la canción, sin estar plenamente convencido del resultado, John sugiere hacer un montaje de sonidos animalescos que se empalmen uno tras otro, para lograr el efecto de que uno se come al siguiente.

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (reprise)

Neil Aspinall, roadmanager y asistente personal del grupo, sugiere retomar la idea de álbum conceptual para el cierre del disco. Es así como el Sargento Pimienta se convierte en el presentador del disco, haciendo sus apariciones en la primera y en la penúltima canción. Extrañamente motivados, los Fab Four llegan por fin al final de ese periodo de grabación.

A Day In The Life

Quizá la canción más notable del disco —afirmación osada, lo sé—. Como le ocurrió a Paul con “She’s Leaving Home”, John se inspiró en un par de noticias publicadas en el Daily Mail: la muerte del heredero de los Guinness en un accidente automovilístico y la reparación de unos 4 mil baches en las calles de Blackburn. Al escucharla —aún con “In The Life Of” como título provisional— George Martin y Geoff Emerick quedan imrpesionados.

Paul sugiere incorporar la frase I’d love to turn you up, otra provocación al sistema que satanizaba el uso de drogas recreativas, e incorpora el puente que une a la sección orquestal con la tercera estrofa.

El ambiente está relajado y expectante. En lugar de una cuenta convencional, John susurra un sugarplump fair, sugarplump fairy (un tipo de dulce).

Los Beatles sabían que necesitaban una sección provocadora. Deciden entonces dejar 24 compases de silencio entre el primer y el segundo I’d love to turn you up, incluso sin saber bien con qué rellenarían ese espacio.

Es el road manager, Mal Evans, quien realiza la cuenta. El objetivo inicial era desaparecer su voz en edición, pero hacerlo resultó casi imposible. Lo mismo ocurrió con el despertador que marca el final de la cuenta, que, como un accidente feliz, coincide con las primeras palabras que canta Paul en el puente: Woke up!

A John se le ocurrió llenar esos 24 compases con una orquesta que tocara notas de manera aleatoria desde lo más bajo del registro de sus instrumentos hasta lograr un crescendo que “sonara como el fin del mundo”.

Para el grand finale, Paul sugirió que todo el mundo emitiera una nota al unísono, pero la idea no convenció y fue desechada. La solución llegó casi inesperadamente: tocar el mismo acorde en varios pianos a la vez. Por fin, el disco estaba concluido.

*En la toma uno, incluida en la edición de lujo del disco, se escuchan los experimentos previos a la versión final. primeraplananoticias.mx

sábado, 25 de febrero de 2017

Recordando a George Harrison (1943-2001)

George Harrison nació hace justo 74 años, por lo que los fans han aprovechado este día para recordar su vida y obra. Y es que en las redes sociales se ha podido apreciar una enorme cantidad de sentimientos para el que fuera el gran guitarrista de The Beatles.

Desde los hinchas de todas partes del mundo, así como medios de comunicación importantes como El País (España), The Sun (Inglaterra), NME (Inglaterra), Pitchfork (Estados Unidos), De Telegraaf (Holanda), Le Monde (Francia) y muchos más han sido los principales que dedican sus portadas al llamado 'Beatle Místico'.

Hay que recordar que las cenizas de Harrison fueron esparcidas en el Río Ganges, ubicado en la India. El guitarrista realizó colaboraciones con grandes músicos como Eric Clapton, Roy Orbison, Jeff Lynne, Bob Dylan y más, pero también ha servido de influencia para bandas como Oasis, The Strokes, Arctic Monkeys y muchas más.

George Harrison nació el 25 de febrero de 1943 y se convirtió en uno de los músicos más importantes de la historia del Rock. www.quarterrockpress.com

Recordando a George con algunos videos poco usuales:














martes, 31 de enero de 2017

'Savile Row' al día de hoy

La calle Savile Row es mundialmente conocida como el lugar donde se llevó a cabo el último concierto de The Beatles el 30 de enero de 1969.

En ese lugar, la legendaria banda de Liverpool toco en la azotea del número 3 de esa calle.

Después de que comenzó el recital, los vecinos se quejaron del excesivo ruido y llamaron a la policía y así terminaba la trayectoria del ‘Cuarteto de Liverpool’.


Sin embargo, la calle Savile Row, no solamente es famosa por este acontecimiento cultural, sino que pertenece a uno distritos más distinguidos de la ciudad de Londres.

En el distrito de Mayfair, donde se encuentra esta calle, están las mejores tiendas de moda de la ciudad.
Y precisamente en Savile Row es mundialmente conocida por tener las sastrerías más tradicionales y exclusivas del mundo. Incluso es conocida como ‘The Golden mile of tailoring’, la milla de oro de la sastrería.

La calle fue construida en el siglo XVIII y su nombre conmemora a Lady Dorothy Savile, la esposa del arquitecto Lord Burlington. A principios del siglo XIX la aristocracia de la ciudad concedió gran importancia a la vestimenta masculina, donde incluso se dio origen al término de dandi.


Ante este panorama, George ‘Beau’ Brummel, hizo que muchos sastres se concentraran en una sola zona, en Cork Street, y con el paso del tiempo, los sastres ocuparon la calle de Savile Row.Desde entonces Savile Row conserva la tradición y distinción de ser la calle de los mejores sastres.

Cada una de las sastrerías tiene una gran lista de personalidades a las que han atendido o confeccionado al menos un traje.


Entre las personalidades que han pasado por esta calle se encuentran, el Príncipe Carlos, Alberto de Mónaco, Napoleón III, Winston Churchill, Charles de Gaulle. Además de luminarias del deporte y el espectáculo como Fred Astaire, Roger Moore, Muhhamad Alí o Daniel Craig.


Hoy en día, las sastrerías de la calle Savile Row realizan cerca de 10 mil trajes al año y facturan cerca de 30 millones de euros al año. Un traje de Saville Row cuesta entre mil 500 y 3 mil euros, en pesos entre 35 mil a 70 mil pesos mexicanos. www.aztecanoticias.com.mx

jueves, 19 de enero de 2017

Muere Magic Alex

Yanni Alexis Mardas, autoproclamado inventor y experto en seguridad, fue encontrado muerto el viernes 13 de enero en su piso de la calle Kanari, en Kolonaki, el barrio comercial de Atenas. Mardas, que tenía 74 años, sufría de neumonía; su fallecimiento debió ocurrir varios días antes.

Mardas ha pasado a la historia como Magic Alex, un apodo que le colocó John Lennon. Se había introducido en el círculo de los Beatles en 1966, tras poner en circulación su nothing box, una caja con luces que se encendían y se apagaban de forma aleatoria, sin posibilidad de apagarlas, supuestamente un buen complemento para los viajes con LSD.

Hasta entonces, Mardas se ganaba la vida arreglando televisores pero tenía labia y embaucó a los Beatles con sus ideas de desarrollar una pintura que cambiara de color o que invisibilizara cualquier objeto, por no hablar de un sol artificial o un campo de fuerza que rechazara a los intrusos. Algunas ocurrencias, es cierto, se adelantaban a su tiempo: estaba detrás de un teléfono que respondiera a la voz de su dueño y que identificara las llamadas entrantes; también especuló con introducir una señal inaudible que impediría que se pudieran hacer copias caseras de los discos.

Entusiasmados, los Beatles le pusieron a sueldo y, en 1968, le colocaron al frente de Apple Electronics, con el añadido de un paquete de acciones. Estaba en el meollo del pop; a su boda acudieron Lennon, George Harrison y Donovan. Se implicó tanto en las intimidades del grupo que participó en tareas repugnantes, como el encargo de emborrachar y seducir a la esposa de John, Cynthia Lennon; se pretendía que ella no planteara objeciones al inevitable divorcio, tras la llegada de Yoko Ono.

Incluso alentó a que los Beatles compraran una pequeña isla griega, para que materializaran una fantasía juvenil, a lo Guillermo Brown, de los cuatro de Liverpool. Aparentemente, no advirtieron la incoherencia (¡y el peligro!) de pasar largas temporadas viviendo bajo una dictadura de extrema derecha. Mardas aseguraba que nada había que temer: su padre era un alto funcionario de la policía y simpatizaba con los coroneles golpistas.

Inevitablemente, Magic Alex quedó en evidencia. Siempre podía alegar que estaba en fase de experimentación de sus invenciones, pero en 1968 prometió a los Beatles algo muy específico: diseñar un estudio de 72 pistas en el edificio de Apple Corps; el estándar de la industria musical eran las consolas de 8 pistas.

Cuando los Beatles entraron en aquel sótano, descubrieron que nada funcionaba, y eso que el plan original había sido reducido a una máquina de 16 pistas; el estudio ni siquiera tenía aislamiento acústico. Hubo que recurrir al fiel George Martin, bajo cuyas órdenes se instalaron dos eficientes grabadoras de 4 pistas prestadas por EMI. Con todo, Mardas se enquistó en su ficción de que Apple Electronics era una empresa prometedora; sólo fue despedido en 1969, cuando llegó Allen Klein, el implacable nuevo mánager de los Beatles.

Ya en los setenta, Mardas demostró ampliamente que su capacidad para engatusar no se limitaba a las estrellas del pop. A través de Constantino II, depuesto rey de Grecia, ofreció sus sistemas de protección en diferentes países. El entonces príncipe Juan Carlos de Borbón pidió que le blindara un coche pequeño de su propiedad; Mardas fue incapaz de realizar el encargo. Posteriormente, intentó venderle un Range Rover tan acorazado que resultaba difícil de conducir por las carreteras de Mallorca.

Mardas prefería ofertar coches nuevos de alta gama, cuyo precio se multiplicaba gracias a misteriosos procesos que garantizaban que resistirían granadas y proyectiles. Se suponía que detrás de sus negocios, con nombres como Alcom Devices, estaba el Sha de Persia, que adquirió varios modelos. Otros mandatarios fueron más desconfiados. Los guardaespaldas británicos del sultán de Omán pusieron a prueba uno de los Mercedes que Mardas había “protegido”: el vehículo explosionó. Una prueba similar, a petición del rey Husein de Jordania, reveló que no aguantaban una lluvia de balas.

Mardas desapareció en el mundo nebuloso de la seguridad privada y el antiterrorismo. Muy celoso de su reputación, emprendió querellas por difamación contra medios periodísticos en el Reino Unido y Estados Unidos que le retrataban como un estafador; en algún caso, consiguió indemnizaciones y retractaciones, alegando que él nunca había prometido aquellos fabulosos inventos (técnicamente, estaba en lo cierto: fueron los propios Beatles quienes alardearon de sus proyectos). En 2004, sacó a subasta en Christie’s algunos de los regalos de Lennon que conservaba, incluyendo dibujos y una guitarra Vox. Prometió entregar lo recaudado a organizaciones caritativas pero se perdió el rastro del dinero. elpais.com

viernes, 30 de diciembre de 2016

Maureen Cox (04.Ago.1946 - 30.Dic.1994)

 Maureen "Mo" Starkey Tigrett (nacida como Mary Cox; 4 de agosto de 1946, Liverpool, Inglaterra - 30 de diciembre de 1994, Seattle, Washington, Estados Unidos) fue la primera esposa del baterista de The Beatles, Ringo Starr. Se casaron en 1965 y se divorciaron en 1975. La pareja tuvo tres hijos: Zak, Jason y Lee.

Nació en Liverpool, hija única de Joseph Cox, un camarero asistente, y Florence Barrett. Abandonó la escuela a los 16 años para desempeñarse como peluquera. Sus más cercanos, la llamaban "Mo".

Maureen concurría con mucha frecuencia al Cavern Club, donde The Beatles ensayaban a menudo. Allí conoció a su futuro novio, John Brynne, del grupo de Rory Storm and The Hurricanes, una banda en la cual también había estado Ringo Starr en la batería. Maureen y el batería se conocieron y fueron solamente amigos, ya que Ringo estaba comprometido para ese entonces con Geraldine McGovern. Para finales de 1961 Ringo y Gerry se separaron poniendo punto final a sus compromisos. En 1962 Johnny y Maureen también decidieron romper. Desde ese momento Maureen puso todo su empeño en conquistar a Ringo Starr, sin embargo, fue Paul McCartney el primer Beatle que Cox besó. 

Una noche, una amiga la retó a que no se atrevería a pararse a la salida de los camerinos y besar a Paul; pero como Maureen era determinada lo hizo haciendo que su amiga se enfureciera y se fuera. Entretanto, Cox esperaba a que Ringo saliera ya que a ella le parecía que él era el mejor. Cuando por fin lo vio también se le tiró encima y lo besó como mejor pudo. Un par de semanas más tarde vio a Ringo dirigiéndose a su coche. Maureen corrió hacia él solicitándole un autógrafo y felicitándole por su unión a Los Beatles. Justo cuando se estaba yendo, Maureen copió en un papel el número de la la matrícula del automóvil recordándola hasta el día de su muerte. Poco después, Ringo la vio en la fila para entrar en el Cavern Club cuando él se dirigía al mismo lugar para actuar con Los Beatles. Se le acercó para conversar un rato con ella y le preguntó si quería ir a bailar más tarde.

Después de bailar, Ringo le preguntó a Maureen si quería salir con él, ella estuvo de acuerdo pero le dijo que tenía que estar en casa a medianoche como toda una cenicienta. Comenzaron a salir juntos regularmente y decidieron mantener su relación en secreto para evitar el enfado de las fans, pero de igual forma ellas lo descubrieron todo. Maureen siguió yendo al Cavern Club a ver las actuaciones de Los Beatles, pero cada vez se fue tornando más y más peligroso para ella ir a ese lugar. Así lo recordaba Maureen Cox en 1967: "Las muchachas solían esperar alrededor del Cavern Club durante casi todo el día, sólo para conseguir poder verlos de cerca. Ellos solían tocar un rato en la sesión del mediodía, y luego las chicas se quedaban afuera toda la tarde haciendo cola para poder entrar nuevamente por la noche. Ringo y yo una vez pasamos por ahí cerca de la medianoche y ellas ya estaban haciendo cola para el día siguiente. El objetivo era lograr alcanzar las filas más próximas a la tarima y así poder ver a Los Beatles bien de cerca. Nunca hice cola hasta 2 ó 3 horas antes de que el club abriera. Me daba miedo. Las mujeres que estaban en la cola se peleaban entre sí. Cuando las puertas se abrían las que estaban primeras entraban como un rayo para evitar ser empujadas y pisoteadas por las que venían atrás. Entraban con los rulos puestos y en jeans para ver a los primeros grupos, pero cuando se acercaba la hora en que saldrían Los Beatles iban en grupos de 4 a los baños para cambiarse y arreglarse de pies a cabeza. Así que cuando Los Beatles salían a escena, las chicas lucían como si acabaran de llegar, obviamente se morían por que alguno de los chicos se fijaran en ellas y así conseguir conocer de cerca por lo menos a uno de ellos. Era realmente terrible la locura causada por ellos, los gritos y el estado de excitación que Los Beatles generaban era indescriptible".

Cierto día, cuando Maureen esperaba a Ringo dentro de su automóvil, una chica se le acercó y le preguntó si era la novia de Ringo. Maureen lo negó, pero aquella empezó a gritarle a que saliera del coche a pelear o de lo contrario le rompería la cara. Maureen inmediatamente subió la ventanilla, temiendo por su vida. 

La vida de Cox estuvo en riesgo una vez que las fans se enteraron de que estaba saliendo con Ringo. En una ocasión casi la matan y regularmente era golpeada por las muchachas. En septiembre de 1963 Ringo invitó a Maureen a unas vacaciones en Grecia junto a Paul McCartney y su novia Jane Asher durante tres semanas. Maureen se fue sin el permiso de sus padres ya que tenía miedo de que estos no la dejaran ir, pero de todas formas se enteraron más tarde cuando leyeron en los tabloides británicos donde estaba su hija. 

El padre de Maureen, Joe Cox declaró en 1964: "Realmente no fue una sorpresa para mi esposa y para mí enterarnos de que ella estaba del otro lado del mundo. No había ninguna diferencia entre si le dábamos o no permiso porque ella se iba igual. Maureen era una muchacha muy sensible e independiente y se sabía cuidar por sí sola". 

Aunque no era muy querida por las fans, Cox respondía las cartas que recibía Ringo Starr, sobre todo las de sus admiradoras femeninas. Los familiares de las fans también escribían agradeciendo la gentileza que tenían al responder las cartas de sus hijas. Su noviazgo finalizaría por un tiempo en 1964, justo desde que Los Beatles comenzaron a hacerse cada vez más y más famosos. Cuando Ringo fue operado de las amígdalas ella lo visitó en el hospital reanudando así su noviazgo. Fue allí en el hospital donde Ringo le propuso matrimonio y ella aceptó. En diciembre comenzaron a vivir juntos y en enero, Maureen descubrió que estaba embarazada de un mes. A la edad de 18 años la noticia la dejó estupefacta. Cuando se lo dijo a Ringo, éste se lo tomó a la ligera pero como quería cuidar su imagen con los Beatles, insistió que se mantuviera en secreto hasta que anunciaran su boda. 

Richard Starkey Jr. y Mary Cox se casaron el 11 de febrero de 1965 en el Caxton Hall Registry Office en Londres a las 8:00 am. El padrino fue Brian Epstein y la recepción fue en la casa de Brian. Su primer hijo, Zak nació el 13 de septiembre de 1965 seguido de Jason el 19 de agosto de 1967 y Lee el 17 de noviembre de 1970. 

La primera canción en Apple Records en el catálogo de los Beatles fue una grabación privada especial cantada por Frank Sinatra como un favor a Ringo Starr como regalo cumpleaños número 22 de Maureen en 1968. Sammy Cahn reescribió letras de Lorenz Hart en "The Lady Is a Tramp" y personalizó el tema acerca de Maureen (que era una gran fan de Sinatra). Sinatra grabó la canción en Los Ángeles, y sólo unos pocos ejemplares fueron copiados antes de que la cinta original fuera destruida. Ringo sorprendió a Maureen con el sencillo, el 4 de agosto de 1968. Todas las copias sobrevivientes del disco se cuentan entre los artefactos más valiosos de los recuerdos de Beatles/Sinatra. Una copia de mala calidad de la canción comenzó a circular en los círculos de coleccionistas. Ahora está disponible en discos piratas varios. En una entrevista de 2005 con Andrea Gardner en WMGK Radio en Filadelfia, el ex gerente comercial de The Beatles, Peter Brown, describe ampliamente su papel en conseguir que Sinatra haga la grabación. Cahn toca el piano mientras Sinatra canta las letras adaptadas. Son los dos únicos intérpretes de la canción.

El matrimonio se llevó bien por un tiempo. Maureen siempre esperaba despierta a Ringo cuando éste se encontraba fuera trabajando en los estudios de grabación para hacerle su comida a la hora que fuera. Ringo era muy hogareño y disfrutaba de Maureen y los niños, pero pronto él se aburriría de todo y para cuando nació su hija Lee en 1970 el matrimonio ya estaba en problemas. Maureen fue una auténtica fan de Los Beatles. Fue ella quien bordó con lentejuelas los trajes del "Sgt. Pepper", además de participar en el respaldo vocal de "The Continuing Story Of Bungalow Bill". 

Cuando Los Beatles se separaron en 1970, también lo hizo el matrimonio Starkey. Las infidelidades de Ringo iban en aumento cada vez más y su alcoholismo se convirtió en un gran problema. Para poner las cosas peor, en 1972 cuando los Starr fueron de visita a la casa de George y Pattie Harrison, George confesó lo mucho que amaba a Maureen. Las malas lenguas dicen que este fue el inicio de la ruptura de los matrimonios Harrison y Starr. A pesar de todos los problemas que el matrimonio encaraba, Maureen no se quería divorciar.

Tras una serie de complicaciones en el matrimonio y de rumores de infidelidad por parte de ambos, Maureen no quería el divorcio. Pattie Boyd, en su libro Wonderful Tonight, menciona una relación entre su esposo de entonces George Harrison y Mo, que sucedió en la misma casa de los Starkey en la cual estaban las dos parejas reunidas. Finalmente, el divorcio se hizo efectivo el 17 de julio de 1975.

Después del divorcio, Maureen se fue dedicando de lleno a sus hijos sin perder el contacto y las buenas relaciones con su ex esposo, con quien siempre fueron buenos amigos. A principios de los años 80, conoce a Isaac Tigrett, dueño del Hard Rock Café y del House of Blues fame. Sin embargo, Mo y Ringo Starr decidieron intentar retomar su relación, pero fue en ese periódo en donde Ringo conoció a la que sería su segunda esposa Barbara Bach. Maureen volvió con Isaac y tuvieron una hija juntos: Augusta King Tigrett, nacida el 4 de enero de 1987 en Dallas, Texas. Dos años después, contrajeron matrimonio, el 27 de mayo de 1989 en Mónaco.

La nueva Sra. Tigrett dijo en una ocasión que le había tocado madurar inmediatamente después de su divorcio de Ringo Starr, acordando estar en paz consigo misma. Parecía que las cosas le irían muy bien a partir de entonces, pero lamentablemente no fue así. En la inauguración de "House Of Blues" en California, Maureen Cox de repente se desmayó. Lo que al principio se diagnosticó como una leve anemia, pronto se convirtió en una forma de leucemia llamada Mylodisplasia. Fue inmediatamente internada en octubre de 1994 en el Fred Hutchinson Cancer Research Center, en Seattle WA. Allí los médicos hicieron todo lo que estaba a su alcance para salvarle la vida, pero perdió la batalla.

Maureen falleció un día como hoy a los 48 años, a causa de complicaciones del tratamiento para la leucemia que padecía, el 30 de diciembre de 1994. Ella había recibido recientemente la médula ósea de su hijo Zak. Sus cuatro hijos, su madre, su esposo Isaac Tigrett y su ex esposo Ringo Starr estaban a su lado cuando ocurrió el deceso. Ringo quedó muy afectado por su muerte. Paul McCartney en memoria de Maureen, escribió la canción "Little Willow", que aparece en su álbum de 1997 Flaming Pie, para dedicársela a sus hijos. es.wikipedia.org | anecdotariodelrock.blogspot.mx

domingo, 13 de noviembre de 2016

Threetles: la última vez que estuvieron juntos

Siempre recordaré aquella brumosa, nebulosa y fría mañana de Birmingham, a comienzos del mes de diciembre de año año 2001. Iba a entrevistar a Paul McCartney, que estaba en dinámica promoción, como siempre, del décimo segundo álbum en solitario, el extraño “Driving Rain”. Paul estaba en Birmingham, porque le habían hecho un programa especial allí, específicamente para la BBC.

George Harrison había muerto unos días antes. Con exactitud, el 29 de noviembre. Precisamente, en la casa de Paul, en Los Angeles. Paul se la había comprado a Courtney Love, por capricho de sus segunda esposa, la esquiva Heather Mills. Cuando se separó de ella, se la regaló como parte del acuerdo del divorcio y Heather la vendió en cuanto pudo. Decía que aquella casa estaba maldita.

Maldita o no, George Harrison había recalado allí, con sus íntimos amigos “hare krisna”, Das y Goswamique constantemente rezaban por George en sus últimos días. ¿Donde morir mejor anónimamente, sino en casa de su amigo Paul?. Su esposa Olivia no había tenido más remedio que hacerse con los servicios de un “gurú” de las estrellas , que estaba acostumbrado a solucionar ese tipo de papeletas de cara a una muerte anónima.

Le pregunté a Paul si fue allí, en Los Angeles, donde le vio por última vez. Y me contestó que no, que quiso dejarle morir en paz con su hijo, su esposa y sus gentes religiosas. Me dijo que, en realidad, la última vez que había estado con George había sido en una suite de un hotel de Manhattan, en un largo almuerzo, a la que acudió también Ringo Starr. Pasaron unas tres horas maravillosas. Fue algo como la ULTIMA CENA DE LOS TRES BEATLES.

Su esposa Olivia cuenta que cuando George fue ingresado en noviembre en un hospital en Staten Island ,en Nueva York, George sabía que estaba muy cerca de la muerte. Le dijo a Olivia que quería despedirse de la gente que había sido importante en su vida, incluida su hermana Louise con la que no se hablaba y….. Paul McCartney. Sí, porque las relaciones con el bajista de los Beatles habían sido muy negativas, repletas de conflictos legales y de falta de entendimiento. Con Ringo, en cambio, mantenía una gran amistad y se veían a menudo.

Pero, sobre todo, George con lo que no quería morirse era con el sentimiento de que alguno de sus queridos Beatles se quedaran con cualquier tipo de resentimiento. Sobre todo, porque John Lennon, antes de ser asesinado, no le dirigía la palabra por culpa de su autobiografía “I me mine” , en la que hablaba despreciativamente de John.

Paul McCartney voló desde Londres a Nueva York , un 11 de noviembre. La cita era con George en un hotel de Nueva York, a la que acudiría también Ringo Starr. Con todas las familias.

El inseparable doctor de George, el profesor Gil Lederman contó que aquel lunes 12 de noviembre del 2001, en Manhattan, fue un día absolutamente feliz. Justo 17 días antes de la muerte de George. Cuenta el médico que rieron, recordaron y se emocionaron de todo lo que habían vivido juntos.

Tras el almuerzo. George pidió que todas las familias salieran de la suite . Quería quedarse a solas con Paul y Ringo. Paul me contó que se cogieron la mano y durante más de una hora no se soltaron . Para Paul fueron minutos maravillosos de fraternidad, de humildad y, sobre todo, de amor entre los tres Beatles. Para Paul todas las diferencias que habían tenido se esfumaron como humo por las rendijas de las puertas de aquella habitación.

Paul me contó que hablaron como tres auténticos hermanos. La conversación empezó con aquellos días de Hamburgo, las drogas, la religión, John y todo lo que vivieron juntos. Paul me contó incluso que llegó a llorar. Mientras me lo contaba, a mí se me puso un nudo tremendo en la garganta e incluso se me escaparon algunas lágrimas. Paul acabó:

“ERA LA DESPEDIDA DE UNA FAMILIA”.

Esa fue la última vez que los tres Beatles supervivientes estuvieron juntos. Hoy se cumplen 15 años y parece ayer. Por lo menos, a mí me lo parece, cuando lo recuerdo. www.plasticosydecibelios.com

jueves, 13 de octubre de 2016

LEGO se une al aniversario de Yellow Submarine

A partir del próximo 1 de noviembre saldrá a la venta la versión de Lego de The Beatles con el tema de la canción “Yellow Submarine” esto con motivo del 50 aniversario del disco.

La canción fue escrita por John Lennon y Paul McCartney, pero interpretada por Ringo Starr y grabada en los famoso estudios de Abbey Road y el álbum se lanzó al mercado el 5 de agosto de 1966.

El Yellow Submarine de Lego tendrá un costo en el mercado de 60 dólares y podría ser el mayor atractivo de la empresa para las ventas de fin de año.

El producto es una colección especial conformada por figuras en miniatura de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, así como un set dedicado al Yellow Submarine, y también una figura del personaje Jeremy Hilary Boob. tiempo.com.mx



Unos desconocidos Beatles en España, en 1963

George y Paul con Astrid Kirchherr
Era mayo de 1963 cuando un grupo de amigos visita Tenerife. Lo hacen a Puerto de la Cruz. Aquellos desconocidos eran The Beatles. Eran turistas.

Pasarían por estudiantes de Liverpool. Perdidos. Fueron usuarios del alquiler vacacional en Los Realejos, donde se quedaron en una casa de una isla donde esta gente no llamaba la atención cuando ya llevaban tres trabajos publicados. La casa era gratis. Prestada por un alemán amigo del grupo.

Estuvieron transitando por las zonas de la isla que comenzaba a ser un destino para el turismo exigente. Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison hicieron lo típico. Lennon estaba en Benidorm.

Lago Martiánez y El Charco fueron testigos de la silenciosa visita de aquellos cantantes que alucinaban porque a nadie llamaba la atención la presencia del grupo. Que los canarios no supieran de ellos lo podían comprender por cuestiones como el idioma. Aunque tampoco por la cultura musical que tienen los isleños. Pero, extranjeros como ellos, les parecía extraño.

Surgió hasta mal humor entre los integrantes del grupo y se ofrecieron a actuar gratis. Ni así. Generaban ruido, a juicio de los dueños de algún local, que percibía en su música demasiado riesgo para su clientela. PaulMcCartney casi se ahoga por bañarse sin conocer las corrientes de alguna zona sin vigilancia.

No estaban aburridos. Formaban parte del circuito del turismo; pero usando una casa conseguida por Astrid Kirchherr y su entonces pareja Klaus Voormann, que hicieron algunas fotos curiosas de su estancia en Canarias. A estos alemanes les conocieron en un concierto celebrado en Hamburgo.

Acabaron quemados por el radiante sol canario aunque les gustaba la arena negra de Puerto de la Cruz. Estuvieron en Izaña y el Teide. En Canarias, en aquella época, se celebraban corridas de toros. Y The Beatles estuvieron en la plaza que entonces funcionaba en la capital tinerfeña. De Tenerife, fueron a Agadir (Marruecos). www.abc.es



viernes, 19 de agosto de 2016

Lanzan cómic de Los Beatles en Japón por aniversario

El autor de seinen Naoki Urasawa, conocido por obras como “Monster” o “20th Century Boys”, publicó un cómic donde se ve una corta historia como tributo a The Beatles, en conmemoración de los 50 años de la visita del cuarteto a Japón.

Esto coincide, además con el anunciado estreno de un documental sobre las primeras giras de la banda en EEUU, que se estrenará en septiembre próximo.

En el cómic es una colaboración para el documental “KKBOX Here comes THE BEATLES” que se transmitirá por la televisión japonesa, que tiene como foco los cinco conciertos que los de Liverpool realizaron en ese país.

Su historia se desarrolla en una estación de radio de Tokio, y narra el supuesto de que The Beatles viajaran en el tiempo, llegaran al 2016 y dieran un concierto. Recordemos que en el año 2010, Tetsuo Fujii y Kaiji Kawaguchi presentaron “Boku wa Beatles”, donde dos integrantes de una cover band viajan al año 1961, antes de que la banda fuese famosa. larepublica.pe